Amor en tiempos de Tinder

Ok, usar Tinder a los 29 años puede resultar algo vergonzoso, pero no me culpen, tenía que probar la app. Había escuchado algunas historias que terminaban en lindas relaciones o incluso, matrimonios. No es que estuviera desesperada por casarme, pero ya me había acabado mi lista de dates.

Si todavía no has escuchado de esta app (que es poco creíble) te diré lo que es básicamente: hijo de Sexy o No (¿se acuerdan de esa página?) y de una página de citas.

¿Y quién no sueña con tener una historia de amor a la Mujer Bonita o Miss A pero con tecnología?

Todo empezó cuando fui a Canadá con mis amigos, y uno de ellos me sugirió que debería bajar Tinder, ya que ahí “Todos están guapos”. La realidad es que… Sí: Todos. Estaban. Guapos. Entonces dije, ¿por qué no?

Mi primera cita fue un chico encantador que trabajaba para gobierno. Tuvimos una linda cena en el centro de Ottawa y me invitó a su departamento, obviamente ya saben para qué. Rechacé la invitación con mucha fuerza de voluntad.

La segunda cita fue con un chico de Brazil que tenía viviendo en Old Québec como 7 años. Igual, tuve una linda cita en un bar del centro, y al igual que la primera cita, me invitó a su casa. De nuevo, rechacé la invitación.

Llegando a mi ciudad, empecé a recibir mensajes de otros chicos, y seguí mensajeando y dando likes. Hasta que me pasó lo más horroroso que pude haber imaginado.

Daniel (he cambiado el nombre por razones obvias) tenía fotografías en Canadá, justo en del país del que acababa de llegar, por lo que le di like. Empezamos a hablar, y me dijo que se le hacía muy conocida. Seguimos hablando, y cuando me preguntó mi apellido, supo por qué le era tan conocida: Él era un ex de mi hermana.

Sé que sonará increíble, pero fue de uno de esos novios de preparatoria, y ya habían pasado unos 8 años de esa relación tan tortuosa que tuvo mi hermanita. Juré odiarlo por siempre ya que la hostigó de manera muy fuerte. Sé que decimos que todos nuestros exs están locos, pero en serio, el ex de mi hermana estaba realmente loco.

Por esto, les comparto mi pequeño manual para las principiantes en Tinder:

  1. Tinder es como el mundo real: La mayoría de las mujeres buscan el amor y la mayoría de los hombres buscan tener sexo.
  2. A pesar de que estés en una ciudad muy grande, debes entender que en Tinder el mundo es muy, MUUUUY PEQUEÑO.
  3. Si ves una fotografía con dos o más chicos, por ley, el chico en cuestión es el menos lindo.
  4. Descubrirás que a todos les gusta viajar, practicar deportes extremos, comer demasiado y tener fotos perfectas. Así que ve a un lindo parque a que te tomen unas fotos bonitas.
  5. Prepárate, porque el 30% de las fotografías serán abdómenes y piernas en bóxers.
  6. Ubícate… No habrá una manera sutil de empezar una conversación. La app es para tener citas lo más pronto posible, por lo que nadie se andará con rodeos.
  7. También tendrás que prepararte para mensajes como “¿Quieres tener sexo?”, pero no te preocupes, puedes deshacer el match y evitar que esa persona te envíe de nuevo un mensaje. (Claro, si es que no quieres tener sexo, wink, wink)
  8. Si alguien está a menos de un kilómetro ¡Corre por tu vida!. Jaja, solo bromeaba. Puede ser tu vecino al que odias, ¿pero qué no empiezan así los chick-flicks de Hollywood?
  9. Nunca, nunca, pero nunca, vayas a una cita a un lugar privado y sin decirle a nadie. Recordemos que hay muchas maneras de que te puedan hacer daño, y el funcionamiento de la app se presta para eso. ¡Toma tus precauciones!

¿Han tenido alguna historia de terror en Tinder? ¿O una muy buena? Cuéntenla para que no me sienta tan mal.

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